"(...)Quizá, en lugar de tanto logopeda, psicólogo, apoyo en matemáticas y consideración de sus necesidades, los niños simplemente necesiten una hora a la que irse a la cama, un día en que no puedan ver su serie porque empieza demasiado tarde o una tarde jugando al fútbol en la que se olviden de sus problemas y necesidades. Porque cuando sean adultos, estos no van a ser siempre tomados en consideración."